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20 de marzo de 2017

Sobre género y robots


En el castellano al referirnos a algo carente de género (como un objeto) debemos emplear un pronombre masculino "el" o femenino "la", debido a que no existe un pronombre neutro. Esto es un dolor de cabeza para alguien que habla otro idioma como por ej. el inglés en el cual existen los términos neutros "it" y "them" (plural) pues debe aprender para cada cosa si usar "el" o "la". Es decir, por ejemplo se dice "la cuchara" y no "el cuchara", son "los martillos" y no "las martillos", etc.. Entonces no queda más remedio que memorisarce cual es el género asignado a cada cosa.
Pero claro que no hay nada lógico en esto, ¿que tiene de femenino una silla o de masculino un televisor?, nada son sólo objetos.

Desde mi infancia, recuerdo que la mayoría de los Robots que han
aparecido tanto en caricaturas como en películas son (de alguna
manera) sexuados. Me viene a la mente por ejemplo la saga de
"Mazinger Z" en la cual había una Robot (femenina) llamada
"Afrodita A", que poseía "senos" que en realidad funcionaban
como misiles que disparaba a sus enemigos, lo cual hasta hoy me
parece muy gracioso por cierto. Desde entonces me he preguntado
a que se debe esta necesidad de asignar características sexuales
a algo como un Robot, que claramente no las necesita para nada.

12 de marzo de 2015

Dimorfismo Sexual



Me gustaría comezar haciendo un repaso de las diversas formas de reproducción en la naturaleza, y ver como se presenta el dimorfismo sexual en  las diferentes expecies. Luego veremos como el ser humano particularmente percibe su propio dimorfismo sexual.

Algunas especies vivientes, están formadas por organismos que se reproducen de manera asexual. Básicamente, se multiplican haciendo copias de sí mismo, y por eso todos los individuos comparten la misma morfología. En estos casos, un mismo organismo puede desprender una sola célula o trozos de su cuerpo para generar un nuevo individuo. Este tipo de reproducción se efectúa sin la intervención de células sexuales o gametos.

Otras especies en cambio se reproducen mediante reproducción sexual o gámica, que es la más habitual de los seres pluricelulares.

A partir de la investigación de un equipo de científicos en la Universidad de Maryland se halló que los genes que permiten la unión de las células reproductivas en animales de diferente sexo, son de origen viral, y eran empleados por éstos para ingresar en diferentes organismos.

Dependiendo de la morfolgía y funcionales de los gametos, se pueden diferenciar dos formas de reproducción sexual: Isogámica y Anisogámica.
Isogámica significa que los gametos son idénticos, por  lo cual no es posible  llamarlos gameto masculino y femenino. Esta reproducción se encuentra en algunas algas, protozoos y hongos. 
Anisogámica se refiere a que los gametos se diferencian tanto morfológica como fisiológicamente. Uno de ellos es diminuto y móvil, recibiendo el nombre de gameto masculino o espermatozoide, y el otro más grande y sedentario, se denomina gameto femenino u óvulo.
Cuando todos los organismos de una misma especie son idénticos (sin diferenciación de sexos), pero poseen aparatos sexuales que les permite autofecundarse, se denominan hermafroditas. Este es el caso de algunos corales o tenias por ejemplo.

Por otro lado, aunque los seres hermafroditas producen los dos tipos de gametos, rara vez se fecundan a sí mismos, en realidad la mayoría emplean el apareamiento como forma de reproducción sexuada. Este tipo de reproducción habilita a que cada miembro de la especie  pueda intercambiar genes con cualquiera de sus congéneres, de forma tal que el nuevo individuo será producto de la mezcla de genes de sus progenitores.