Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

20 de marzo de 2017

Sobre género y robots


En el castellano al referirnos a algo carente de género (como un objeto) debemos emplear un pronombre masculino "el" o femenino "la", debido a que no existe un pronombre neutro. Esto es un dolor de cabeza para alguien que habla otro idioma como por ej. el inglés en el cual existen los términos neutros "it" y "them" (plural) pues debe aprender para cada cosa si usar "el" o "la". Es decir, por ejemplo se dice "la cuchara" y no "el cuchara", son "los martillos" y no "las martillos", etc.. Entonces no queda más remedio que memorisarce cual es el género asignado a cada cosa.
Pero claro que no hay nada lógico en esto, ¿que tiene de femenino una silla o de masculino un televisor?, nada son sólo objetos.

Desde mi infancia, recuerdo que la mayoría de los Robots que han
aparecido tanto en caricaturas como en películas son (de alguna
manera) sexuados. Me viene a la mente por ejemplo la saga de
"Mazinger Z" en la cual había una Robot (femenina) llamada
"Afrodita A", que poseía "senos" que en realidad funcionaban
como misiles que disparaba a sus enemigos, lo cual hasta hoy me
parece muy gracioso por cierto. Desde entonces me he preguntado
a que se debe esta necesidad de asignar características sexuales
a algo como un Robot, que claramente no las necesita para nada.

19 de marzo de 2017

Creer o no creer...


Si alguien me pregunta si creo en Dios, lo primero que viene a mi mente es ¿qué querrá decir esta persona cuando se refiere a Dios?, ¿cuál será su concepto de "Dios"?. Esto, aunque parezca obvio, en realidad no lo es. La forma de definir "Dios" difiere para cada uno de acuerdo a la época, la cultura, la creencia religiosa, etc. Si bien personalmente no creo en las doctrinas religiosas, si me parece interesante escuchar las formas particulares de entender el concepto de "Deidad" o "Dios", si es que existe dicha creencia. Creo que la descripción que cada uno aporta, dice mucho sobre su persona y su manera de entender la existencia misma.
Frente a este tipo de cuestiones encontramos tres grandes grupos:
Creyentes o Teístas: aquellos que creen en la existencia de algún tipo de deidad.
Agnósticos: no creen que sea posible decir que existe alguna deidad pero tampoco negar su existencia.
Ateos: no creen en la existencia de ninguna deidad.
Existe además (entre otros) el término Ignóstico (algunos lo consideran una forma de agnosticismo), que se refiere a que antes de tener una postura sobre la existencia o no de algún "Dios" hay que saber qué es aquello a lo que se llama "Dios", es decir cuál sería su definición. Recién entonces podríamos decir cuál es nuestro punto de vista respecto de esa definición en particular, ya sea, creo (creyente), no creo (ateo), lo desconozco (agnóstico), u otra posibilidad.

12 de marzo de 2015

El Andrógino Divino (mitos y creencias)


Diferentes tradiciones en todo el mundo tienen mitos que intentan explicar el origen de la humanidad de diferentes maneras. En su mayoría coinciden en que el ser original carecía de diferenciación sexual, claro que con diferentes matices de acuerdo a cada cultura.  Avatars, Mesías, y Dioses comparten una naturaleza andógina como símbolo de divinidad que contiene en sí misma características femeninas y masculinas.

Esta constante mítica no es tan extraña como parece, recordemos que en la naturaleza hay seres que son hermafroditas (Hernes/Afrodita), y que biológicamente todas las especies tienen un antepasado común no diferenciado sexualmente.

Como decía el profesor Oscar Schmidt: "...Especialmente en los vertebrados, cada sexo posee rastros tan claros del aparato reproductivo característico del otro, que hasta la misma antigüedad consideraba el hermafroditismo como una condición primitiva, natural, de la humanidad..."

Por otro lado, el origen de la palabra "sexo" deriva del término latino "sexus" raíz "sectus", que significa "cortado, separación".  

Dimorfismo Sexual



Me gustaría comezar haciendo un repaso de las diversas formas de reproducción en la naturaleza, y ver como se presenta el dimorfismo sexual en  las diferentes expecies. Luego veremos como el ser humano particularmente percibe su propio dimorfismo sexual.

Algunas especies vivientes, están formadas por organismos que se reproducen de manera asexual. Básicamente, se multiplican haciendo copias de sí mismo, y por eso todos los individuos comparten la misma morfología. En estos casos, un mismo organismo puede desprender una sola célula o trozos de su cuerpo para generar un nuevo individuo. Este tipo de reproducción se efectúa sin la intervención de células sexuales o gametos.

Otras especies en cambio se reproducen mediante reproducción sexual o gámica, que es la más habitual de los seres pluricelulares.

A partir de la investigación de un equipo de científicos en la Universidad de Maryland se halló que los genes que permiten la unión de las células reproductivas en animales de diferente sexo, son de origen viral, y eran empleados por éstos para ingresar en diferentes organismos.

Dependiendo de la morfolgía y funcionales de los gametos, se pueden diferenciar dos formas de reproducción sexual: Isogámica y Anisogámica.
Isogámica significa que los gametos son idénticos, por  lo cual no es posible  llamarlos gameto masculino y femenino. Esta reproducción se encuentra en algunas algas, protozoos y hongos. 
Anisogámica se refiere a que los gametos se diferencian tanto morfológica como fisiológicamente. Uno de ellos es diminuto y móvil, recibiendo el nombre de gameto masculino o espermatozoide, y el otro más grande y sedentario, se denomina gameto femenino u óvulo.
Cuando todos los organismos de una misma especie son idénticos (sin diferenciación de sexos), pero poseen aparatos sexuales que les permite autofecundarse, se denominan hermafroditas. Este es el caso de algunos corales o tenias por ejemplo.

Por otro lado, aunque los seres hermafroditas producen los dos tipos de gametos, rara vez se fecundan a sí mismos, en realidad la mayoría emplean el apareamiento como forma de reproducción sexuada. Este tipo de reproducción habilita a que cada miembro de la especie  pueda intercambiar genes con cualquiera de sus congéneres, de forma tal que el nuevo individuo será producto de la mezcla de genes de sus progenitores.

Nuestro lugar en el Universo


A lo largo de la historia el ser humano se a planteado cual es su lugar en el universo. Nuestros ancestros prehistóricos, se encontraban en una posición más equilibrada con la naturaleza, ellos la adoraban o veneraban, y concientes de sus limitaciones, sentían respeto por las demás criaturas. Pero en algún momento esa relación de equilibrio y respeto cambió para la mayor parte de la población, y comenzamos a manipular a la naturaleza a nuestro antojo. Desde entonces, nuestra posición de ventaja hizo que de alguna manera comenzáramos a ver la realidad como desde un pedestal, y creemos que podemos hacer y deshacer lo que nos plazca sin medir las consecuencias, dando por sentado que el mundo está allí únicamente para nosotros.

Históricamente hemos tenido la necesidad de ser centrales, de tener un lugar privilegiado en el universo, una especie de "egocentrismo". Antiguamente se creía que la tierra era el centro del universo (modelo geocéntrico), que los planetas y el sol giraban en torno a ella (y a nosotros por supuesto).

Los Fenómenos X



Muchas veces leemos o escuchamos sobre la existencia de fenómenos tales como: Orbes, Fantasmas, experiencia fuera del cuerpo (EFO), Sincronicidad, Telepatía, etc.
La comunidad científica en su mayoría niega que este tipo de fenómenos existan, a tal punto que la ciencia que fue desarrollada para el estudio de los mismos el decir la Parapsicología es catalogada como Pseudociencia. No es mi intención probar la existencia de estos fenómenos, sino más bien hablar abiertamente sobre ellos. Creo que es injusto además que se coloque todo junto en una misma bolsa etiquetada como "Paranormal" ya que hay grandes diferencias entre estos fenómenos, algunos más probables que otros.

Desde hace años hay un debate establecido sobre estos temas. Por un lado tenemos investigadores que afirman tener pruebas empíricas de la existencia de diferentes fenómenos anómalos, y por otro lado los escépticos más fervientes que directamente niegan su existencia, atribuyendo cualquier resultado positivo de los experimentos a una mala metodología o simplemente fraude. Un ejemplo de esto puede verse en este interesante debate Rupert Sheldrake and Richard Wiseman Clash Over Parapsychology Experiments.

Vacuidad



Cuando pensamos en vacuidad, nos imaginamos un espacio vacío en el que no hay nada, que nada existe. Pero es realmente posible que en algun lugar no exista nada?

En varias filosofías orientales, está arraigado el concepto de Vacuidad al cual lo llaman en sánscrito "Śūnyatā".
Śūnyatā significa: lo sin entidad, lo insustancial, lo que no es, la vaciedad, la vacuidad. De acuerdo a este concepto, no hay nada que posea una esencia individual y no hay una realidad independiente para cada cosa, todo lo que existe está relacionado y es interdependiente, y las individualidades son ilusiones de nuestra percepción.
El concepto de śūnyatā no implica que la realidad no exista, no equivale a una ausencia total, o sinónimo de Nihilismo, sino que todas las cosas son totalmente relativas.
Para la filosofía Budista la realidad se encuentra en la Senda del Medio entre nihilismo y materialismo, y toda la enseñanza sobre la naturaleza de la realidad se desarrolla para comprender qué es esa vacuidad.
Cuando se logra percibir esa vacuidad, a través de las prácticas de meditación y demás, se llega a lo que llaman el "despertar o iluminación".

El tamaño de las cosas



Una de las cosas que más me hace reflexionar, y que creo es importante tener presente, es la dimensión de las cosas, su tamaño, observado desde la perspectiva mas amplia posible. Nos hemos preguntado durante miles de años, cual es nuestro lugar en el universo, y esa perspectiva a ido cambiando a lo largo del tiempo.
Nuestra tecnología nos a permitido "ver" más lejos que antes, tanto fuera de nuestro mundo, como dentro de los átomos que lo constituyen. No es fáciles asimilar las magnitudes a las que nos enfrentamos, o los fenómenos que observamos. Hagamos entonces algunas toscas aproximaciones que nos aclaren el panorama.

Tomemos como ejemplo el átomo. Que tan pequeño es?
Sabemos que mide 0,00000001cm, pero comprender esa cifra no es fácil.
Supongamos, que los átomos que conforman una manzana, fueran del tamaño de la manzana. Una manzana con átomos de ese tamaño, sería del tamaño de todo el planeta tierra!
A pesar de esto, sabemos que además hay cosas más pequeñas, ya que el átomo está formado por su Núcleo de Protones y Neutrones (formados a su ves por Quarks), rodeados por una nube de Electrones dispuestos en hasta 7 capas (dependiendo del Elemento).