Mito 1: De los 40 en adelante ya todo es cuesta abajo.
Es verdad que algunas habilidades cognitivas realmente se van perdiendo conforme envejeces. Los niños son mejores a la hora de aprender nuevos idiomas que los adultos, y nunca retes a un niño de diez años a un juego que requiera concentración a no ser que sea tu hijo/nieto o no te importe que te humillen. Los adultos jóvenes por su parte son más rápidos que los más mayores a la hora de decidir si dos objetos son iguales o diferentes; pueden memorizar mejor una lista de palabras aleatorias y pueden contar hacia atrás de 7 en 7 más rápido.
Pero es que hay muchas habilidades mentales que mejoran con la edad. El vocabulario, por ejemplo: las personas más mayores conocen y comprenden más palabras y son capaces de hacer distinciones más sutiles. Dadas unas notas biográficas de una persona desconocida, determinan mejor su carácter; en general las personas de más de 40 tiene mejores resultados en los tests de inteligencia social y saben mejor cómo resolver un conflicto. Y además conforme avanza el tiempo las personas cada vez regulan mejor sus emociones y son capaces de encontrar un sentido a sus vidas.











